La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) está estudiando la posibilidad de eliminar la clase ejecutiva en los vuelos de corto y medio trayecto debido a los elevados gastos que supone este servicio y de su demanda en descenso. Esta medida fue propuesta durante la última reunión patronal, que concierne al 93% del tráfico internacional y a 230 compañías aéreas.
Desde que la crisis económica golpea incesantemente al mercado de aviación comercial, la clase ‘business’ ha sido la más afectada, principalmente, a causa de los constantes recortes que han debido realizar las aerolíneas para sobrevivir. El pasajero de negocios, que observa cómo la compañía recurre a la eliminación de ciertos servicios “de lujo” para abaratar costos, también tiene en cuenta su propio bolsillo y en muchas ocasiones decide optar por la clase turista.
La iniciativa que estudia la IATA se trasladaría a los vuelos cuya duración no supere las tres horas; se estima que afectaría, por lo tanto, a los que enlazan a España con las principales ciudades de Europa.
Así como una gran cantidad de viajeros de negocios estos últimos meses comenzó a volar en las clases económicas, muchos se inclinaron, incluso, por las compañías de bajo coste al momento de realizar un viaje por trabajo. Ante la creciente demanda, las ‘low cost’ encontraron la oportunidad para consolidarse en el mercado y desarrollaron sus productos y servicios en función del usuario ejecutivo.
Las estadísticas de la IATA indican que las clases ‘premium’, compuestas por la primera clase y la ‘business’, sufrieron en mayo caídas de entre un 40 y 45%, frente al mismo mes de 2008, lo que supone el peor descenso de los últimos años. El cambio de hábitos del pasajero, generado principalmente por la crisis financiera, es el mayor responsable de estos desplomes.
Fuentes del sector aseguran que esta tendencia no es nueva, ya que las aerolíneas vienen registrando en los últimos meses números rojos en la venta de billetes ‘business’. Si bien la caída se moderó en junio, no hay expectativas de que la situación se revierta por el momento.
La realidad, aceptada por todas las compañías aéreas, es que la clase ejecutiva es la más rentable, por lo que, ante el significativo descenso de pasajeros de negocios, los ingresos de las aerolíneas se vieron fuertemente disminuidos.
Antes de la crisis, este sector representaba para Iberia el 35% de sus ingresos correspondientes a los vuelos de largo alcance. En el momento en que la principal compañía española puso en marcha su clase ‘Business Plus’, el número de pasajes ejecutivos llegó a significar el 42%, respecto a 2005.
Asimismo, tanto para la alemana Lufthansa como para British Airways, la ganancia extraída de los billetes ‘business’ correspondía a casi la mitad de sus ingresos generales. Desde que inició 2009, ambas aerolíneas registraron permanentes caídas en sus tráficos Premium.