Se puede acceder al aeropuerto de Heathrow en autobús, en metro (Picadilly Line) o en el Heathrow Express, que realiza el
desplazamiento desde Paddington hasta las terminales 1-3 en 15 minutos, o en 20 minutos si se dirige a la terminal 4.
Un taxi hasta el aeropuerto puede costar entre 35 y 50 dólares (entre 38 y 55 euros). El Gatwick Express cubre su recorrido
desde el aeropuerto hasta la estación Victoria en 30 minutos y, si se prefiere un taxi, el precio ascenderá a unos 60
dólares (unos 65 euros). El Standsted Express se ocupará de trasladar al turista desde la estación de Liverpool Street
hasta el aeropuerto en 60 minutos o, si se prefiere y se nada en la abundancia, se puede coger un taxi por unos 110 euros.
El metro de Londres es legendario, sobre todo porque usarlo no resulta divertido. El Travelcard incluye todos los autobuses y las
líneas de metro (para algunas compañías ferroviarias también funciona, y la mayoría permite los transbordos desde el metro);
su precio asciende a unos 29 dólares (unos 30 euros).
Los famosos taxis londinenses resultan excelentes pero costosos. Los minicabs se presentan como la competencia más económica;
sus conductores son autónomos y no se pueden parar en la calle. Si se prefiere conducir, aparcar se va convertir en una pesadilla,
es prácticamente imposible hacerlo en el centro de la urbe y las multas por infringir la ley son altísimas.
Londres se ha convertido en uno de los centros de transporte más concurridos del planeta, implicando grandes posibilidades
a la hora de encontrar vuelos económicos. Heathrow es un aeropuerto mastodóntico que ha crecido al unísono con Londres. En
la actualidad posee cuatro terminales (la quinta ya está aprobada) y dispone de dos estaciones de metro. Mucho más reducido
que Heathrow, Gatwick también resulta inmenso, al que le siguen Stansted y Luton. Desde Londres, los vuelos nacionales y los
que se dirigen a países de la Unión Europea incluyen un impuesto de salida de 10 libras esterlinas (unos 16 euros). Para
vuelos a otros destinos internacionales deben abonarse 20 libras esterlinas (unos 32 euros).
Por primera vez desde la época glacial, Gran Bretaña está vinculada por tierra (por túnel) con el continente europeo. El Tunnel
ofrece dos servicios: el Eurotunnel, que sirve de enlace regular por tren (Le Shutle) para motocicletas, coches, autobuses y
transportes de mercancías entre las terminales de Folkestone, en el Reino Unido, y Calais, en Francia; y el Eurostar (liderado
por compañías ferroviarias de Gran Bretaña, Francia y Bélgica), que opera como servicio de tren de alta velocidad para pasajeros
entre Londres, París, Lille y Bruselas. Waterloo International es la estación terminal para los trenes procedentes de Europa.
También es factible viajar a Europa en autobús, una opción que incluye un pequeño trayecto en ferry o en hovercraft. Los visitantes
que deseen desplazarse en este transporte deben saber que las salidas y llegadas se efectan desde Victoria Station, a sólo diez
minutos a pie de la estación de trenes Victoria y de la parada de metro.